La primera vez que oí de Dianética fue como a los once años, cuando vi la contraportada de un libro en la cual decía que gracias a las técnicas de ese libro se podía conseguir una vida más racional y feliz. Ese comentario me alentó a averiguar más sobre el tema, y años después compré mi primer libro, Autoanálisis, con el cual mejoré mi memoria, experimenté una gran descarga emocional de los incidentes desagradables de mi vida, y me dí cuenta que el futuro se veía más interesante. Años después, a los 16 años, cuando establecí correspondencia con una organización de Dianética y Scientology, recibí un fragmento de un artículo del autor de Dianética, Ronald Hubbard, en donde se describía la fórmula de la comunicación y los componentes de la comprensión. Eso cambió mi vida, pues dejé de ser tan retraído, y noté que la vida y la comunicación eran muy agradables. De ahí en adelante, no dejé de recibir ganancias, ya estando en una organización tomando cursos, como mayor tranquilidad personal y una capacidad incrementada para aprender, lo cual fue muy importante para terminar mi carrera, en el campo de las ciencias.



Links favoritos Grupos a los que brindo mi apoyo